Una pareja de hecho es una unión formada por dos personas (ya sean hombres o mujeres, claro está) que mantienen una relación sentimental duradera en el tiempo y con una nota de convivencia, y que, a la vista de ello, han decidido formalizar una comunidad de vida conjunta y análoga a la matrimonial.
Se trata de un presupuesto meramente informativo y no vinculante. El mismo está calculado en base a dos criterios: 1) nuestro conocimiento sobre el Arancel Notarial (Real Decreto 1426/1989, de 17 noviembre) y 2) nuestra experiencia diaria en la preparación de este tipo de documento notarial. No obstante, cualquier variación (al alza o a la baja) será debidamente justificada en el momento de emitir la factura definitiva que genere el servicio notarial prestado.
Una pareja de hecho es una unión formada por dos personas (ya sean hombres o mujeres, claro está) que mantienen una relación sentimental duradera en el tiempo y con una nota de convivencia, y que, a la vista de ello, han decidido formalizar una comunidad de vida conjunta y análoga a la matrimonial.
De conformidad con la ley catalana, se pueden constituir en pareja de hecho aquellas parejas que mantengan una relación sentimental duradera en el tiempo, con convivencia, si cumplen con alguno los siguientes requisitos:
Para poderse constituir en pareja de hecho, será necesario que sus miembros cumplan los siguientes requisitos:
Sin duda, formalizar una relación sentimental de carácter estable y con convivencia, mediante la institución de la pareja de hecho, puede ser muy beneficioso, pues sin entrar en detalles sobre cada uno de estos aspectos, los interesados deben saber que, llegado el caso, sus miembros podrán beneficiarse de los aspectos que distintas normativas les reconocen, entre otros:
De entre todas las diferencias que podemos hallar entre ambas instituciones, a continuación se señalan las más relevantes:
A nivel laboral:
Actualmente, tras varias reformas del Estatuto de los Trabajadores, los derechos de los cónyuges y de los miembros de la pareja de hecho están prácticamente equiparados en todo caso, como por ejemplo:
Como única diferencia, tal vez podríamos destacar, en el ámbito de la movilidad geográfica, el derecho del cónyuge, que trabaje en la misma empresa, a solicitar el traslado a la misma localidad que su cónyuge, en caso de traslado de este (artículo 40 ET).
A nivel fiscal:
El matrimonio es la única figura jurídica que permite optar por la declaración del IRPF de forma conjunta o separada. En cualquier otro caso (incluida la pareja de hecho) la tramitación se lleva a cabo por separado. En este sentido, la tramitación conjunta puede beneficiar a los cónyuges cuando los ingresos de uno de los miembros del matrimonio son notablemente inferiores a los del otro, o incluso carece de ingresos.
Además, sólo en el caso del matrimonio se podrán compensar las pérdidas y ganancias de forma conjunta o separada.
Por lo que se refiere al Impuesto de Sucesiones y Donaciones, en el caso catalán este tributo tiene unas exenciones reconocidas para el cónyuge viudo que varían dependiendo del importe total de la herencia. Estas exenciones también están reconocidas para la pareja de hecho, si bien el cónyuge viudo tiene derecho a reclamarlas desde el mismo momento de la constitución del matrimonio; pero en el caso de la pareja de hecho, será necesario acreditar al menos dos años de convivencia previa a la defunción para que la exención sea de aplicación.
En la pensión de viudedad:
Por lo que respecta a la pensión de viudedad, existen diferencias, fundamentalmente en los requisitos que deberán reunir los beneficiarios:
En el caso del matrimonio, el cónyuge viudo tiene derecho a una pensión con carácter vitalicio, siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos a nivel de cotización. Asimismo, en caso de fallecimiento por enfermedad común, no sobrevenida tras el vínculo conyugal, se requerirá, además, que el matrimonio se hubiera celebrado con un año de antelación como mínimo a la fecha de fallecimiento (o, alternativamente, la existencia de hijos comunes).
En el caso de las parejas de hecho, además de esos requisitos de cotización ordinarios, se exigirá:
Asimismo, de conformidad con el artículo 222 de la Ley General de la Seguridad Social, cuando el cónyuge o la pareja de hecho superviviente no pueda acceder al derecho a pensión de viudedad por no acreditar, respectivamente, que su matrimonio con el causante ha tenido una duración de un año en los términos del artículo 219.2, o por la inexistencia de hijos comunes, o que su inscripción como pareja de hecho en alguno de los registros específicos existentes en las comunidades autónomas o ayuntamientos del lugar de residencia o su constitución mediante documento público se han producido con una antelación mínima de dos años respecto de la fecha del fallecimiento del causante, pero concurran el resto de requisitos que exige la ley, tendrá derecho a una prestación temporal en cuantía igual a la de la pensión de viudedad que le hubiera correspondido y con una duración de dos años.
Para constituir pareja de hecho es imprescindible la convivencia entre sus miembros, pues así se desprende de la regulación de esta figura en el Código Civil Catalán. Así pues, como la prueba principal de la convivencia es el empadronamiento, en esta notaría no será posible constituir una pareja de hecho si no se acredita, mediante los volantes o certificados de empadronamiento correspondientes, que ambas personas conviven en una misma vivienda.
Además, a diferencia del matrimonio, en la pareja de hecho muchos de los derechos se van adquiriendo por el transcurso del tiempo, no tras la inmediata constitución de la pareja, de modo que también deberán quedar probados ciertos años de convivencia (por ejemplo, en el caso de la pensión de viudedad).
Es por ello que es muy importante que la pareja, no sólo esté empadronada en el mismo domicilio en el momento de la constitución, sino que además permanezca empadronada conjuntamente a lo largo de su relación.
No obstante, aunque el empadronamiento en el mismo domicilio es muy importante, en caso de que los miembros de la pareja no lleven mucho tiempo conviviendo, es posible contemplar diferentes opciones para acreditar la relación estable y, en consecuencia, constituir unión de pareja de hecho.
Por regla general, la ley no exige la presencia de testigos para la constitución de una pareja de hecho, de modo que, en la inmensa mayoría de ocasiones, no será necesario aportarlos.
No obstante, los Notarios, como funcionarios públicos garantes de la legalidad, debemos velar porque las parejas de hecho que se constituyan se correspondan a relaciones sentimentales realmente existentes, y no a parejas constituidas en fraude de ley con el objetivo de aprovecharse indebidamente de los beneficios legales asociados a esta unión (por ejemplo, a efectos de derecho de extranjería, o eventuales derechos sucesorios).
Así las cosas, en la práctica, en este despacho notarial, para cumplir con la legalidad vigente y la función de seguridad jurídica preventiva que la ley encomienda a los Notarios, será necesario aportar en la constitución de la pareja estable, dos testigos mayores de edad que puedan confirmar la realidad y autenticidad de esa pareja de hecho, en dos supuestos principales, esto es, cuando exista una diferencia de edad muy acusada entre los dos miembros de la pareja estable que se pretenda constituir (por ejemplo, una unión entre una persona de 80 años y otra de 25 años) o, en su caso, cuando la convivencia que se acredita es de muy escasa duración (por ejemplo, un padrón conjunto de antigüedad inferior a un mes).
En estos supuestos, así como en otros donde fuere necesario, la exigencia o no de los testigos, en cada caso concreto, quedará al arbitrio del buen hacer y profesionalidad de la oficina notarial, ponderando las circunstancias concretas de cada supuesto, previo examen de todas las pruebas y documentos aportados por las partes.
En estos casos excepcionales, como se indica, para asegurar que la pareja estable que se pretende constituir se corresponde con una relación sentimental real, y no simulada, se exigirá la presencia de dos testigos mayores de edad que puedan corroborar la situación y, por ende, formalizar esa pareja de hecho salvaguardando la legalidad y la seguridad jurídica preventiva.
En la mayoría de ayuntamientos, este trámite se puede realizar de forma presencial y, si como se indica en la pregunta, no nos facilita una cita para ello, también es posible realizarlo de forma telemática.
A tal efecto, por ejemplo, actualmente el Ayuntamiento de Barcelona (que es el que corresponde a la localidad donde se halla situado este despacho notarial) dispone de dos vías muy rápidas para obtener el volante de empadronamiento el mismo día:
Para firmar la escritura de pareja de hecho ante Notario no es necesario tener NIE. Es suficiente con tener Pasaporte original y vigente el día de la firma.
En el ámbito de la Unión Europea, gracias al Reglamento (UE) 2016/1104 de 24 de junio de 2016, la ley aplicable a la pareja de hecho se determina por la elección de la pareja. Así pues, los miembros de la pareja, al constituir la unión estable en Cataluña cuando otorgan la escritura pública y solicitan la consecuente inscripción de dicha pareja en el Registro de Parejas Estables catalán, implícitamente aceptan que se aplique la legislación catalana a su unión.
Efectivamente, en la actualidad, la normativa en materia de extranjería prevé la posibilidad de que, si existe una unión de pareja de hecho entre una persona extranjera y un ciudadano de la Unión Europea, es posible llegar a conseguir una tarjeta de residencia de familiar de ciudadano de la Unión Europea.
A tal efecto, así lo establecen el Real Decreto 987/2015, de 30 de octubre y el Real Decreto 240/2007, de 16 de febrero, en los que se determina que una persona extranjera, que sea pareja de hecho de un ciudadano de un Estado miembro de la Unión Europea, tendrá derecho a solicitar la tarjeta de residencia de familiar de ciudadano de la Unión Europea, siempre y cuando se acredite un vínculo duradero, el cual se entiende que existirá en todo caso si se acredita un tiempo de convivencia de al menos un año continuado, salvo que tuvieren descendencia en común, en cuyo caso bastará con la acreditación de convivencia estable debidamente probada.
Efectivamente, en Cataluña existe un registro público, que se denomina Registro de Parejas Estables de Cataluña, en el cual se inscriben las parejas de hecho que así lo deseen. Sobre ello, es necesario indicar que esta inscripción de la pareja de hecho es un acto voluntario y no constitutivo, pero desde luego muy recomendable, para reforzar así la seguridad jurídica de la unión y necesario para adquirir algunos derechos, como la pensión de viudedad en su caso.
A tal efecto, en caso de que la pareja de hecho se formalice en escritura pública, la norma reguladora del Registro de Parejas Estables catalán establece que, el Notario que autorice la escritura, a solicitud de ambos convivientes, remitirá por vía telemática una copia de la escritura para lograr su inscripción.
Puede inscribir la pareja de hecho en:
Una vez firmada la escritura, el Notario la remitirá telemáticamente al Registro para su inscripción. Cuando este trámite esté concluido, el Registro se pondrá en contacto con los dos convivientes. Actualmente lo hace mediante correo electrónico, de forma que envía la documentación de inscripción a los correos electrónicos facilitados en la escritura de pareja de hecho. El Registro debe notificar la inscripción, en un plazo máximo de dos meses, a contar del día de la firma.
No obstante, es necesario indicar que, actualmente, en la práctica, el trámite de la inscripción en el Registro público catalán, en un plazo de 2 o 3 días laborables ya está concluido.
Tal y como hemos explicado, la notificación deberá llegarles por email a los dos miembros de la pareja. La notaría no interviene en este proceso y tampoco recibe notificación alguna al respecto, que le sea de utilidad a la pareja. Por ello, lo procedente una vez transcurrido el plazo de dos meses, sin haber recibido notificación es:
No. Mientras no se dé de baja por el interesado, sigue vigente. No obstante, debe tenerse en cuenta que el certificado de inscripción que recibirán del Registro de Parejas Estables caduca a los tres meses de la inscripción, por lo que si es necesario probar la existencia de la unión más allá de ese plazo, será necesario solicitar una renovación, en cuyo caso dicho trámite se puede realizar telemáticamente (AQUÍ).
No. Actualmente cada Comunidad Autónoma tiene competencia para regular sobre la pareja de hecho, lo que implica decidir si crea o no un Registro al efecto, con qué requisitos se accede al Registro y si, por tanto, se regula la figura jurídica de la pareja de hecho y cómo (qué derechos y obligaciones se le otorgan).
No existe comunicación entre registros, como tampoco existe un registro de parejas de hecho estatal. Ello implica que, una pareja registrada en Cataluña no puede acreditar su registro fuera de Cataluña.
Por ello, en muchas ocasiones, cuando una pareja se traslada de Comunidad Autónoma, se registra en la comunidad en la que reside. Esto, no obstante, plantea un problema, pues cada vez que nos registramos en un Registro de Parejas Estables estamos solicitando la aplicación de los derechos y obligaciones que este registro reconoce a nuestra pareja, y perdiendo los de la inscripción anterior.
Así las cosas, una pareja que tenga cierta movilidad se puede plantear el problema de que su pareja sea regulada por no una, sino varias regulaciones diferentes, dependiendo del lugar en el que esté inscrita. Esto genera muchísima falta de seguridad jurídica para quienes, muchas veces, no son conscientes del cambio de regulación.
Esto se justifica porque se entiende que la pareja de hecho tiene un carácter temporal y previo al matrimonio. El problema viene cuando socialmente se confunden los conceptos y se asimila una cosa a la otra.
Si posteriormente se inscribiere la pareja de hecho en otro Registro de otra administración, la legislación aplicable será la del último lugar en la que se inscriba dicha pareja de hecho. En este sentido, es prudente incidir sobre la necesidad de dar de baja la pareja de hecho en el Registro de Cataluña, cuando, en su caso, se proceda al alta en otro Registro de otra administración.
La normativa catalana establece que las relaciones económicas entre los miembros de la pareja de hecho se regirán exclusivamente por los pactos que alcancen los convivientes, mientras dure la convivencia. Asimismo, hay que tener en cuenta que la normativa catalana establece una norma concreta sobre la disposición de la vivienda común, en virtud de la cual, ésta no podrá ser vendida sin el consentimiento de ambos miembros de la pareja de hecho.
Al no existir una regulación legal general con carácter estatal de las parejas de hecho, la mayoría de las comunidades autónomas, en el marco de sus competencias, han aprobado leyes reguladoras de las parejas estables (véase artículo 149.1.8 Constitución Española). Por lo que en este caso nos centraremos en la legislación de la Comunidad Autónoma de Cataluña:
De la normativa aplicable al Registro de Parejas Estables de Cataluña véase:
Imprescindible aportar el original y en vigor
Con una antigüedad no superior a tres meses
En caso de tener hijos en común: Será necesario que presenten ante Notario el Libro de Familia original o, en su caso, la correspondiente partida de nacimiento. (En caso, de tratarse de un documento extranjero deberá presentarse debidamente traducido y apostillado).
En caso de que uno de los dos miembros este divorciado: Será necesario que presente ante Notario el Certificado del Registro Civil o el Auto Judicial de divorcio correspondiente que acredite dicha circunstancia. (En caso, de tratarse de un documento extranjero deberá presentarse debidamente traducido y apostillado).